jueves, 22 de mayo de 2014

El último capítulo





A finales de 1973 la vida de Sherwin Nuland estaba en crisis. Tenía un poco más de cuarenta años. Había logrado emerger de una infancia difícil en el Bronx hasta una posición distinguida como cirujano y profesor de medicina en la Universidad de Yale, pero su vida personal era un desastre. Tenía dos hijos y estaba atrapado en un matrimonio que “sería benévolo llamar malo”. El fin de aquel matrimonio era inevitable y el drama de la separación lo llevó a la depresión. Se aisló, se sentía anómalo. Le costaba salir de la cama y fue incapaz de cumplir con su deber profesional. Se obsesionó con coincidencias y números, hasta que el mundo le pareció intolerable y fue internado en un hospital psiquiátrico. Nuland mencionaba “El alarido”, la pintura de Edvard Munch, para explicar aquel tiempo. “Cada instante era un alarido”.

jueves, 8 de mayo de 2014

"Un tal Cortázar" en "Cortázar de la A a la Z"

Publicado en 1987, Un tal Cortázar fue la primera biografía de Julio Cortázar.

El libro está incluído en "Cortázar de la A a la Z" (2014)






La segunda edición ampliada de Un tal Cortázar fue publicada en 2012 por la editorial UPB.



La prodigiosa vida de Gabriel José



Ahora que el alboroto empieza a disiparse y que la atención del público se mueve hacia pelotas y políticos, ha llegado la hora de quedarnos a solas con Gabriel García Márquez.  Su historia apenas comienza. Nos ha sido imposible observarlo con justicia porque el ruido alrededor lo distorsiona. Tuvimos, al mismo tiempo, la suerte de ser sus contemporáneos y el infortunio de no ver lo que será para el futuro. Mucho después de que último de nosotros haya muerto, se seguirá leyendo a  Gabriel García Márquez.

Leer el texto completo en Vivir en El Poblado.


miércoles, 7 de mayo de 2014

El infierno tan temido

Texto publicado en El Colombiano, de Medellín.


Colombia se ha vuelto un país de teólogos. La muerte de su escritor más reconocido ha encendido un debate sobre si es justo o no condenarlo al infierno. Se habla mucho de todo: del poder y la gloria, del exilio y de la inmortalidad, de cenizas, de acueductos y de ventas millonarias. Pero de literatura, poco.

Gabriel García Márquez no fue el mejor escritor del mundo, ni de Colombia. Como no existe el “literatómetro”, ni siquiera podemos decir que fue el mejor escritor de Aracataca. 

Leer el texto completo en El Colombiano