viernes, 25 de noviembre de 2016

Pobre diablo

La columna de Vivir en El Poblado



No es posible prever las consecuencias que tendrá para Colombia y América Latina la elección de un pobre diablo como presidente de los Estados Unidos. Si me piden que intente ser profeta, yo diría que abran campo porque muchos volveremos con el rabo entre las piernas. Tampoco es necesario ser un economista para anticipar la crisis de las remesas que sostienen al borde del abismo a nuestros países. Cada día estará lleno de sorpresas dentro y fuera de este país del sueño que de pronto se ha tornado en un lugar de pesadilla.

Conocidos los resultados de las elecciones, algunos quisieron consolarse con la idea de que la cosa no será tan grave, que el pobre diablo exageraba para ganar votos y que había que darle una oportunidad. Dos semanas después, quedan pocos que piensen de ese modo. La mentira fue su caballo de batalla. El beneficio personal, su motivación. La miseria de su alma será nuestra desgracia.







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